Se casó Rafael Di Zeo: ceremonia íntima, arroz y un nuevo capítulo
El histórico jefe de la barra de Boca contrajo matrimonio en el registro civil de la Comuna 5 junto a su pareja de toda la vida.
Rafael Di Zeo, uno de los jefes históricos de La 12, dio el “sí, quiero” este viernes al casarse con Carolina Condello, su pareja desde hace años, en una ceremonia que se realizó en la sede comunal de Boedo, en la Ciudad de Buenos Aires. El evento fue íntimo y discreto, con la presencia de un grupo reducido de amigos y familiares, alejados del ruido de las tribunas pero no de las metáforas futboleras.
"Ojo que hay piedras", le lanzó uno de los presentes a Di Zeo cuando salían del lugar, una frase cargada de guiños a su pasado y presente en el mundo de la barra, como si estuviera saliendo de una cancha visitante en tiempos de tensión. Sin embargo, el final fue más tranquilo que muchas de sus salidas del estadio: arroz, sonrisas y una foto junto a la libreta de matrimonio marcaron el cierre del momento.
Carolina Condello es una figura clave no solo en la vida personal del hincha de Boca más conocido, sino también en su presente profesional. Se trata de una abogada con más de 14 años en el Poder Judicial y terapeuta holística, que también es su socia en el restaurante temático Jugador Nº 12, ubicado en Puerto Madero, donde la pasión por el Xeneize se traslada a la gastronomía.
En redes sociales, varios hinchas y allegados compartieron mensajes de felicidad y apoyo al nuevo matrimonio. Mientras tanto, la relación entre Di Zeo y el Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, sigue siendo tensa, en el marco del debate constante por el rol de las barras en el fútbol argentino.
Además del casamiento, recibió otra noticia positiva días atrás: logró un acuerdo con la Justicia para evitar un juicio por tenencia de arma de guerra, derivado de un episodio ocurrido cuando viajaba hacia Córdoba para una semifinal de la Copa de la Liga 2024. El trato lo obliga a realizar tareas comunitarias, aunque sigue vigente la prohibición de ingreso a los estadios debido a su inclusión en la lista de derecho de admisión.
Con un pie en la vida institucional y otro en el universo pasional del club de la Ribera, Di Zeo y Condello comenzaron una nueva etapa que combina compromiso personal, actividad empresarial y, como siempre, el trasfondo ineludible del fútbol.
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